La interpretación clásica que se hace de mi doctrina apunta fundamentalmente a una tesis que podemos dividir en dos partes: 1º) Todo fluye y nada permanece (nada es). El todo fluye (Πάντα ῥεῖ) es la cita que se utiliza habitualmente para referirse al mencionado concepto de no permanencia, aunque tal expresión, para ser precisos, no forma parte de ningún texto atribuido a un servidor. También se suele utilizar la cita “no es posible meterse dos veces en el mismo río”, pero, como en el caso anterior, tampoco se me puede atribuir la autoría. Sea como fuere, se puede decir que yo acentúo la idea dinamista iniciada por Anaximandro y Anaxímenes, esto es, subrayo un profundo sentido del movimiento, inestabilidad e impermanencia de las cosas particulares. 2ª) La unidad de contrarios: A es no-A. Esta parte queda reflejada en fragmentos como el B88: “Lo mismo es viviente y muerto y despierto y durmiendo y joven y viejo; pues esto de un golpe es aquello y de nuevo aquello de un golpe es esto”. Aquí lo que se dice es que todo se está haciendo siempre, es decir, las cosas son y no son a la vez.

Reblogueó esto en F. Moay comentado:
La interpretación clásica de Heráclito: 1º) Πάντα ῥεῖ; 2º) La unidad de contrarios: A es no-A.
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Pues aunque la cuestión sobre los textos atribuibles a los autores anteriores a Sócrates -este aun máscomplejo que nada escribió y siempre queda la sospecha de si Platón se lo atribuyó o se lo apropió, aligual que Jenofonte, existe un libro de referencia
Los filósofos presocráticos
G. S. Kirk / J. E. Raven / M. Schofield
En el que esas frases son atribuidas al oscuro Heráclito. Te agradecería que compartieras la bibliografía que desmiente esas atribuciones..me interesa….gracias
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Yo estoy muy de acuerdo con Jean Grodin en su «Introducción a la metafísica» cuando dice:
«[…] esos «textos» [presocráticos] nos son conocidos sólo porque han sido citados, invocados o utilizados por autores más tardíos y han quedado teñidos las más de las veces por el pensamiento de aquellos mismos que los citan. […] Para hablar de los presocráticos, y citarlos, convendría con todo rigor recurrir a comillas redobladas, de modo que las primeras indicarían que los textos invocados ya son en su mayoría citas, y las segundas recordarían que los términos que se les presta han de ser utilizados con la más atenta de las vigilancias.»
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